Si la demografía es el futuro, Europa no liderará el siglo XXI
Por Soeren Kern
La población de Estados Unidos oficialmente pasó el umbral de los 300 millones en octubre de 2006. Estados Unidos es ahora la tercera nación más populosa del mundo, después de China e India. Además, Estados Unidos está creciendo más rápido que cualquier otro país industrializado... en realidad, es prácticamente la única nación desarrollada con expectativas de crecimiento en este siglo. Todos los analistas están de acuerdo en que el dinamismo demográfico de Estados Unidos tendrá enormes consecuencias geopolíticas, especialmente para Europa.
En verdad, mientras la población de Estados Unidos crece a un ritmo vibrante (se espera que llegue a los 400 millones en el año 2040), la población de Europa no sólo se está reduciendo, es que también está envejeciendo. Los demógrafos calculan que para el año 2030, Estados Unidos tendrá una población más grande que la suma de toda Europa y la edad promedio en Estados Unidos será los 30 años mientras que la europea será los 60 años. Eso significa que mientras la fuerza laboral americana será joven, empresarial y generadora de riqueza, Europa estará poblada mayormente por gente mucho mayor y por jubilados que estarán cobrando pensiones del estado y por tanto vaciando las arcas nacionales.